"Es que la luna siempre se vuelve de acuarela permitiéndonos trazar memorables pinceladas en los senderos de nuestra vida".-
A un año de su partida, me permito brindarle este pequeño homenaje al gran escritor de todos los tiempos. A tan ilustre persona, tan sensible corazón y al alma tan enternecida, que aún ronda en nuestras vidas. Este homenaje va para vos, Mario. Siempre estarás en nosotros... siempre serán rememoradas tus palabras.

No estarás sola,
vendrán a buscarte batallones de soldados
que a tu guerrilla de paz se han enrolado.
No estarás sola,
te saludarán a tu paso en mil idiomas, con mil lenguajes,
la gente a la que despertaste en cada viaje,
los que dormían en las calles,
a los que preguntaste,
por su esperanza, por su desastre.
No habrá distancias
que no cubra cualquier hombre que te busque.
No habrá rincón en que tu nombre no se pronuncie.
No habrá misterio o duda en que tu presencia no luzca,
faro solidario en ausencia de paz,
en tiempos difíciles Estrella Polar.
Sola nunca, nunca estarás.
No estarás sola,
siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida,
quien te de aliento cuando te des por vencida.
Tu revolución llenará sonrisas,
yo la incorporé a mis aperos
de trabajo, a mi vida.
Clava hoy tus raíces en mí.
Quién pudiera retenerte en Madrid.
Visitaremos lugares a los que hemos
ido antes juntos,
antes de conocerte,
antes de encontrarte.
No estarás sola,
siempre habrá quien te ayude a hacer las mudanzas,
quien te regale manos flores presencias sin pedir nada.
Y allí estaré para amarte,
y aunque no esté,
allí estaré para amarte.
No estarás sola.
No, no estarás sola.
No estarás sola.
Definitivamente, pasar toda la tarde y parte de la noche de un sábado, intentando dejar instalado (en la forma adecuada, por supuesto) un Router inalámbrico (más precisamente, el "Wifi Nexxt IEEE-802 B/G") es un suceso sumamente "estresante". Más aún, cuando no es algo de mi naturaleza el hecho de configurar el router en el browser y debo terminar pidiendo ayuda, ahogada en un cyber mundo que no avanzaba ni retrocedía, simplemente se estancaba.
Digamos que al final tuvo sus frutos, allí quedó instalado. Con un aspecto de simpleza total y un trasfondo que mejor no recordar, pues un hondo suspiró surgió en mí al finalizar estas técnicas tareas. Y, pensándolo bien, por hoy... sencillamente, me "desconectaré".
Recuerdo que en más de una oportunidad he tratado de justificar mi ausencia en Luna de acuarela. Al fin y al cabo, no tiene sentido si se repite tantas veces. Así que supongo que mi grado de compromiso con el blog aumentará aunque aún tenga que rendir exámenes y aunque aún tenga diversas tareas por hacer. El grado de expresión que una puede brindar plasmando sus ideas aquí es en cierta forma necesario.
He andado metida en el Facebook, cosa que cuando surgió Luna de acuarela no sabíamos ni siquiera del proyecto de su existencia. Aún no me insertado en Twitter ni ninguno de esos otros sistemas que andan hoy flotando en la web.
Así que, digo yo, ¿por qué no darle un espacio también a mi Luna de acuarela?
He tardado en publicar algún post porque he estado preparando mis exámenes de magisterio. Pero, finalmente, aquí va uno de mis poemas.
Te pienso
sin saber dónde estarás.
Te busco
sin saber si te encontraré.
Te anhelo
esperando hallarte.
Te extraño
sin siquiera sentir tus labios.
Te amo
sin saber si tu corazón aguarda por mí.
Exótico hombre ideal...
imagino tu mirada,
en mi mente diseño tu sonrisa
para ya nunca olvidarla.
Sé que al caminar en soledad,
marcas tu paso con tu aroma
que sabe a dulzura y a valentía.
Sé que esperas por mí
sin saber que mi corazón
te pertenece sólo a ti. (Yo)