miércoles, 4 de octubre de 2006

Cómo olvidarlos...

- Brandon, con sus enormes ojitos llenos de ternura y su tímida simpatía. El más apegado a nosotros, con sus ganas de ayudar siempre, con sus abrazos dando los “buenos días” a la hora de entrar a la escuela. Es quien formaba parte de la banda "Brandon y las melli".
- Daniel, tan tímido cuando recién comenzamos las clases, con lo que le costó soltarse y mostrar su corazón tanto a nosotras como a sus compañeros. Ahora es tan afectivo y demostrativo, siempre debíamos ayudarlo en su banco a hacer las taras y eso le fortificó su seguridad en sí mismo.
- Camila, con su voz extremadamente aguda exclamando “¡ah! ¡pero maestra...!” , con su simpatía y sus ganas de jugar y crecer.
- Anita, con su mirada tras esos lentes, con sus acercamientos a nosotras para decirnos, “¿me corregís el cuaderno?”...
- Ana Laura, una niña que parece más grande de lo que es y, sin embargo, es admirable la capacidad que tiene de jugar, de reír y de ser niña junto a todos sus compañeros.
- Abel, con sus pocas ganas de trabajar en clase pero con toda su energía para vivir conversando cuando en realidad hay que hacer tarea, con sus historias de niño travieso que día a día traía a clase. Y nuestros gritos de “¡A ver, Abel! ¡Shh!”.
- Marcelo, con su personalidad tan seria pero en realidad lleno de ansias por compartir sonrisas.
- Florencia, una niña muy estudiosa, siempre aplicada a las tareas escolares, con su prolijidad sin igual.
- Michael, chico callado (en clase), un poco tímido. Pero con una dulzura en su rostro que lo dice todo.
- Tatiana, una niña muy querible, que siempre intenta defender a sus compañeros. A pesar de estar bajo tratamiento ha obtenido la comprensión de sus compañeros.
- Gimena, tuvimos pocas oportunidades de entablar comunicación con ella, debió faltar por razones de salud, pero de todos modos demostró siempre su simpatía y sus ganas de avanzar.


Estos once ex alumnitos fueron quienes asistieron al teatro en el día de ayer, pero tampoco podemos olvidar a...

- Andrés (I), el típico niño del “yo no fui”. Siempre haciendo travesuras, tanto durante la clase como a la hora de la salida. A pesar de todo, siempre hace reír con sus piropos.
- Andrés (II), un niño con una imaginación muy potente a la que sólo hay que soltarle un poco sus alas para que vuele libremente.
- Rodrigo, inquieto, conversador, alegre, siempre está con alguna excusa en mente para no hacer los deberes.
- Carlos, el chico que aprendió a escribir recién este año, demandante de mucho apoyo pero sobre todo de mucha atención a nivel interior.
- Elizabeth, una niña que se deja llevar por las travesuras de los demás niños, con una sonrisa cada vez que logra finalizar un trabajo antes que otro compañero.
- Michelle, con sus mejillas rozagantes, y mostrando siempre sus figuritas coleccionables antes que sus tareas...
- Christian, que a simple vista demuestra cara de “chico malo” y en realidad tiene un corazón que se ablanda tan fácilmente que no logra disimularlo.
- Piriscilla, la niña que parece un calco de “la pequeña Lulú”, con su sonrisa remarcando sus mejillas y un carácter que hacía que la llamáramos “nuestra secretaria".
- Richard, un chico sumamente tímido, que a pesar de necesitar ayuda a veces intentaba demostrar como que no era así, pero siempre debía vencer a su propio orgullo.

A todos ellos, muchas gracias por los momentos compartidos, por habernos permitido soñar y ser parte de sus corazones... simplemente, nunca los olivdaré, siempre irán en lo más profundo de mi alma, serán esos alumnos imposibles de no recordar.
¡Los quiero mucho!

2 Comments:

  1. Angel Bermúdez said...
    Muy bello!... Gracias
    Angel Bermúdez
    "Ternuras Asustosas... Homenaje a la Amistad"
    http://www.angelbermudez.com
    Graciela said...
    Hola Anita, sé que para vos educar no solo pasa por desarrollar la inteligencia del niño, sino formar el corazón y caracter y vos transmitís esto a tus alumnos.Adelante seguí con tu sueño de ser maestra que te queda un escalón para llegar a realizarlo.

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