
La duda me invade, el desconcierto, el creer que dar un paso adelante podría llegar a ser que el mundo permanezca estático, sin pretender cambiar. Sin saber qué hacer intento continuar, me propongo realizar mis actividades cotidianas y mi mente me lo impide, llega un instante en que me trunca y una voz me dice, seriamente, "¿Y? ¿qué pensás hacer?". Simplemente me ahogo en una respuesta inundada en un sinnúmero de interrogantes por temor a responder un simple "no sé". Ahora simplemente me viene a la mente el tema musical que hasta ayer -y aún hoy- movilizaba mi corazón...
(...) la noche siempre pasará,
la mañana con su sol llegará
y volveré a despertar tan distinto y feliz
porque todo el dolor sanará
quiero poder descubrir
en mi alma al hombre que fui,
porque me falta vivir
tus recuerdos no quiero partir
(...) un día todo será diferente y verás
que tu ángel fue el que me salvó...
Las oportunidades sólo las brinda la vida, yo tan sólo deberé decidir si estar de acuerdo o no con ellas... por cómo va este camino, por cómo he recorrido este sitio ya sé que tarde o temprano terminaré dejándome llevar por mis sentimientos. Porque no quiero que el fragmento inicial de esta canción llegue a ser cierto ("¿y qué me queda de vos...? / montoncitos que el tiempo olvidó") ni que el tiempo haga que yo también termine olvidando esos montoncitos, sin siquiera tener en cuenta qué se encuentra dentro de mi corazón.
saludos ¡¡
Salud.
Un gran abrazo.
Álvaro: ¡gracias, espero lo mismo! ;)
Xibirú: ¡Salud!
Alicia: eso es lo que haré, mi corazón será la brújula. ¡Uff! si será complicada la vida... afortunadamente tiene muchos aspectos lindos igual.
Yessi: ¡muchas gracias! Tienes razón. Otro abrazo para ti.
Besotes.