"Es que la luna siempre se vuelve de acuarela permitiéndonos trazar memorables pinceladas en los senderos de nuestra vida".-
(Yo)

Esta mañana he despertado con el pálido resplandor de unos rayos de sol sobre mi rostro. Miro hacia la ventana. El día está hermoso, una brisa tímida apenas mueve las hojas de los árboles. Y la persiana, que permaneció abierta toda la noche, se mantendrá en su misma posición durante toda la jornada. Mantengo mi cuerpo distendido sobre mi cama. Prefiero aprovechar a que mis párpados cubran mis pupilas buscando extender el sueño que me había dominado hasta el momento. Sólo tengo media jornada de clases hoy... ¿por qué no descansar tan sólo un instante más que de costumbre?
Hoy puede ser un gran día.
Plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
(Joan Manuel Serrat)
Con esta canción nos despidió la Directora de la escuela de CSCC en una despedida que nos organizaron el pasado miércoles, emocionante hasta estremecer el corazón, inolvidable hasta calar hondo en el alma... "hoy puede ser un gran día, y mañana también...".
El pasado fin de semana se celebró en Uruguay el "Día del Patrimonio", dos días dedicados a recorrer diversos sitios con valor cultural e histórico para el país. Por eso, el domingo salí a recorrer los diferentes lugares que se prestaban a ser visitados en la zona del Prado. Entre los lugares visitados están...
- La Quinta de Berro (Av. Agraciada 3399, esq. 19 de Abril), "el palacio inglés y neogótico que corona el Prado". Con un jardín sumamente hermoso y dotado de diversas tonalidades de verdes y frescura a su alrededor, una de sus zonas a destacar es su entrada que sella a los visitantes en sus pupilas con una hermosa fuente de agua.


- Residencia Presidencial de Suárez (Av. Suárez y Reyes), allí llegamos justo cuando finalizaba el horario de visita... pero posee tres plantas, un mirador y un jardín deslumbrante, que incluye un rosedal y un pabellón de cristal y acero.
- Museo Municipal de Bellas Artes, Juan Manuel Blanes (Av. Millán 4015), donde pueden apreciarse obras de Juan Manuel Blanes, así como también de Pedro Figari. También suelen realizarse exposiciones temporales de otros artistas.
- Jardín Japonés del Museo Blanes. Simplemente, hermoso.

Ayer (junto a la melli), les dimos una sorpresa a nuestros ex alumnos de la escuela de CSCC. Ellos tenían una salida al teatro, iban a ver “Perico” (de Morosoli), pero no tenían ni la menor idea de que nosotras también iríamos. Es más, el pasado viernes cuando nos despedimos finalmente de ellos nos preguntaron cuándo los volveríamos a ver y les dijimos “más adelante, se nos va a complicar para vernos, no sabemos cuándo será”. Lo que menos pensaban es encontrarnos allí.
Llegamos al teatro antes de que comenzara la obra, nos pusimos la túnica y nos quedamos en un rincón, de manera que ellos no nos vieran cuando llegaran. De repente vimos que se hacía la hora del comienzo de la obra y ellos aún no llegaban... entonces me asomé a la puerta del teatro y vi que había un ómnibus lleno de niños, uno de ellos me señala. Volví inmediatamente a nuestro lugar porque supuse que ya me habían identificado. Hasta que un minuto después se escuchan fuertes pisadas, corridas más bien. Aparecen sorpresivamente todos los niños gritando nuestros nombres y exclamando “¡ahí están! ¡ahí están!”.(...) en el programa de Extensión Cultural dedicado a los niños de Enseñanza Primaria, la institución galponera ha puesto en escena Te cuento un cuento...Perico, una obra en versión y dirección de María Azambuya sobre el texto Perico de Juan José Morosoli. Respecto a esto, la directora expresó que "Cuando uno lee o escucha por primera vez Perico, siente que esos cuentos se van a quedar para siempre en nosotros. Y eso es lo que nos pasó cuando volvimos a trabajar con ese pequeño gran libro, era como releer las cartas que estaban en un ropero. La frescura y la emoción que nos había causado volvían, y sin ningún esfuerzo, después de tantos y tantos años, mojaba nuestros ojos y alegraba nuestras vidas. Con esa emoción y con esa alegría es que hicimos Te cuento un cuento... Perico con el elenco compuesto por Myriam Gleijer, Marcos Flack, Angeles Vázquez, Dino Gauto y Pablo Dive, casi sin pensarlo entramos en el mundo del recuerdo de nuestra infancia y del recuerdo de Perico. Pero esto no paró ahí. A ese juego y con la misma alegría, se sumó Eduardo Larbanois e hizo la música, Gerardo Bugarin se encargó del vestuario y de la escenografía, Fernando Tabaylain de las luces, y hasta nuestra productora Carolina Pereira siguió junto con Emilia su hijita paso a paso estos cuentos que nos siguen llenando de ternura". *


Hoy, 22 de setiembre, se celebra acá en Uruguay el Día del Maestro. Así que a todos aquellos que compartan esta hermosa vocación de la docencia les deseo un muy feliz día y que disfruten mucho. Esta profesión que hemos elegido es complicada, es difícil, tiene sus "cosas". Pero sobre todo, hay millones de cosas que se rescatan y son las que dan mayores ganas de seguir adelante y de pelear día a día en esta carrera. El amor incondicional hacia la educación, hacia nuestros niños, nuestros alumnos que serán los ciudadanos del mañana y que ya lo están siendo. Las ganas de cambiar el mundo, de construir uno mejor y de alcanzar la paz. La esperanza de cambiar realidades. De saber que estamos ahí y que nuestros alumnos siempre podrán contar con nosotros. Saber que les enseñaremos que el mundo puede ser otro, a pesar de ser el que es.
¡Feliz día maestros! ¡feliz día!...
Últimamente tengo sueños de los que luego mantengo la imagen en el transcurso del día. Sueños que al comienzo parecen agradables pero luego acaban volviéndose irresistiblemente intolerables. Pero logro mantenerlos intactos, sólo son un sueño. Despierto, los recuerdo, los evado, vuelven a mí y nuevamente intento evadirlos.
En el día me vienen imagenes como la sucesión de distintas fotografías acerca de las diversas situaciones vividas en esos sueños. A veces me encienden los nervios, la preocupación, el miedo a que realmente suceda lo soñado. Porque me ha pasado en más de una ocasión.
Pero siguen intactos, sólo son sueños. Quizás signifiquen algo, quizás sólo sea un vuelo extra que decidió hacer mi imaginación. Y se lo permito, después de todo, soñar y soñar, en cualquiera de los sentidos que se tome siempre es buena señal. Señal de que vivimos esta vida y que sabemos que podemos ineractuar en ella, cambiar nuestro destino, cambiar nuestras realidades.
Finalmente. Ayer llegaron las ansiadas vacaciones de primavera. Durante la próxima semana no tendré que ir a clases. Me dediqué a reorganizar mi dormitorio. Cambié el orden de todos los muebles que se encuentran en él. Esto no es nada extraño en mí, ya que cada tanto suelo "reacomodar" todo. ¿Será algún síntoma de algo? ¿tendrá algún significado? nunca estoy conforme con la distribución y entonces decido cambiar todo. Todo. Me lleva un par de horas, honestamente un poco más.
En la noche simplemente me acosté, a mirar televisión. Hace mucho que no lo hacía. Pero en el día de ayer sentía como una paz, una tranquilidad, quizás sea el indicio de que realmente estaba saboreando el comienzo de estas vacaciones (aunque sean tan breves como para durar tan sólo una semana).
Primero miré un documental sobre Mario Benedetti, mi tan amado escritor: Palabras verdaderas (de Ricardo Casas). Simplemente: excelente. Sin palabras. Me encantó, y no sólo porque yo sea admiradora de un personaje tal como lo es Marito, sino que me agradó mucho cómo estaba realizadoo, la manera en que zse presentaban las distintas informaciones, las fotografías, los poemas relatados... todo.
Luego me dediqué a ver la película El secreto de Sally (en inglés se titula "House of Cards"). Una película muy interesante. Creo que, como futura docente, es posible que en algún momento me cruce con algún caso de niños que se encuentren con este problema que manifiesta Sally. Y es necesario saber cómo actuar, cómo reaccionar.... lo que más rescato es la posibilidad que siempre se encuentra de inmiscuirse en el mundo del otro para poder comprenderlo, para llegar a entablar un diálogo que quizás tan sólo sea un diálogo con el alma.
El mundo de Sally: Sally tiene seis años; era una niña brillante, capaz de hablar con soltura tres idiomas. Pasó tres años en Sudamérica y su padre murió en un accidente a causa de una caída en una excavación arqueológica. De regreso a casa, comienza a manifestar un extraño comportamiento: ya no habla, le gusta subir a sitios altos, aunque ponga en peligro su vida; grita cuando cambian algo de posición y parece mostrar sorprendentes habilidades jugando a la pelota. Sally reacciona a la muerte de una manera muy extraña. Su condición empeora y su madre se niega a que sea tratada por un especialista, pero el psiquiatra del colegio (Jake, experto en autismo de niños) insiste ante un caso que parece distinto a todos los que ha conocido. Pero Ruth coge otro camino, arriesgando su propia salud mental para poder llegar a entender a Sally.
Como todas las mañanas, salgo apresurada de casa. Se hacen las 6:45 y estoy a punto de perder el ómnibus que me deja en hora en la escuela. Sin embargo, debo viajar sola. Mis compañeras han de haberse tomado el que pasó anteriormente. Aguardo en la parada, los minutos transcurren... extraigo mi celular del bolsillo, observo la hora. Vuelvo a guardarlo. Segundos más tarde vuelvo a observar la hora. Viene el ómnibus. Durante el transcurso del viaje comienza a llenarse de gente. Van subiendo cada tanto y mantengo un silencio aniquilado en un suspiro esperanzador de que cuando esté llegando a destino ya esté más despejado el ambiente. Se supone que tengo una hora y cinco minutos de viaje desde mi punto de partida hasta mi destino: la escuela.
El tiempo va pasando y repentimante comienzo a sentir que mi corazón se acelera, golpea fuertemente contra mi pecho. Mi respiración se dificulta. Sí... el tan temido pánico social me invade una vez más. Intento controlarme, trato de no demostrar mis síntomas pero siento que todos los pasajeros me observan y que se han percatado de lo que me sucede (aunque realmente no sea así). Siento miradas por doquier, me rodean, me observan, me cuestionan sin emitir comentario, sus rostros lo dicen todo. Ya no puedo seguir en viaje. Necesito descender, respirar el aire urbano, sentir que ya no estoy en ese ómnibus. Simplemente apaciguarme. Ya llevo treinta y cinco minutos de recorrido. Mantenerme allí por otra cantidad igual de tiempo se me hará eterno. No creo resistirlo. Tomo mi mochila, me la cuelgo al hombro. Sin siquiera pedir permiso me apresuro hasta llegar a la puerta trasera del ómnibus. Toco timbre anunciando mi próxima parada para descender. Finalmente, lo hago. Piso tierra firme. Estoy sobre la vereda, al menos allí ya no hay tanta gente. Los síntomas de mi pánico social aún siguen manifestándose como desde el comienzo.
Camino lentamente... mirando hacia abajo, intentando no cruzar miradas con ningún transeúnte. Busco un teléfono, llamo a casa. Nadie contesta. Dejo sonar. Nada. Llamo a mi tío, no le explico lo sucedido. Tan sólo necesito que alguien sepa que regreso a casa. Y así lo hago. Ya estoy de nuevo a salvo, aunque sé que nunca dejé de estarlo.
Un trueno lejano
anuncia la lluvia que ha de venir,
una nube reciamente gris que se aproxima
oculta el celeste del cielo
y en este rincón
una sonrisa está a punto de nacer.
¡Abran paso, déjenla volar!
¿no ven que hace tiempo
está aquí guardada
esperando por quien le ayude a vivir?
Y ahí llegas tú con tu presencia
enmarañada en este paisaje confuso,
me tiendes tu mano,invado tu mirada
y me brindas la sinceridad de tu alma,
su avidez ya me pertenece.
Juntos unidos en un abrazo,
al fin,
avanzamos en este esperanzador camino
y dejamos que esta sonrisa
-coexistiendo con otras sorpresivas-,
brote, crezca, viva y nos pertenezca.
Sonreímos,
nos queremos,
y aún seguimos sonriendo. (Yo)
Ayer salimos con Noe (la melli), Marcelo (my love) y yo. Pasamos súper bien. A pesar de algunos inconvenientes que ocurrieron supimos divertirnos, jugamos al pool, nos reímos mucho, cantamos un montón... y al regreso veníamos coreando, tanto en la calle como dentro del auto, la siguiente canción que escuchamos dentro del Shopping:
Esta noche pensé en pasarte a buscar
que estés lista a las diez, invitarte a cenar
a esos sitios que nunca te llevo
y a la luz de la luna confesarte un deseo.A la orilla del mar diré frases de amor
iremos a bailar, beberemos Chandón
y a la hora en que las princesas se enamoran
dejarás el salón, por quedarnos a solas.
Hoy... puedo morir de amor,
rescata mi corazón
quédate conmigo.
["Rescata mi corazón" - Manuel Wirtz]
Este mensaje nos lo transmitió a las maestras practicantes la directora de la escuela en donde hacemos la práctica de CSCC. Lo dejo para compartirlo con uds.
No acepten lo habitual
como una cosa natural.
Pues en tiempo de confusión organizada,
de arbitrariedad consciente,
de humanidad deshumanizada
nada debe parecer natural,
nada debe parecer...
IMPOSIBLE DE CAMBIAR.
(Berthold Brecht)